Cine

Errol Flynn, la leyenda de un gigante de ojos verdes

 

La primera persona que descubrió el pedazo de “bicho” que era el bueno de Errol Flynn fue su propia madre que, ya a los tres años le había bautizado como el hermano pequeño del demonio de Tasmania; pero, claro, siempre se lo perdonaba todo gracias al millón de besos, y de carantoñas, que le llegaban del pequeño Sigue leyendo “Errol Flynn, la leyenda de un gigante de ojos verdes”